aceptación

La Aceptación.

¿Qué es la aceptación?

La definición de aceptar es, según el diccionario, recibir uno lo que le dan, ofrecen o encargan. Aprobar, dar por bueno.

Y así es, en un sentido superficial. Pero esta definición no profundiza en un ingrediente vital para la aceptación; que esta aprobación ha de ser absoluta, con convicción, con el corazón, con la confianza de que lo que estás recibiendo es bueno para ti, aunque en un momento dado no puedas darte cuenta de esto. Quizás no es lo que buscabas, lo que esperas o lo que, según tus valoraciones, quieres recibir u obtener, pero si te adentras en la aventura de aceptar de manera TOTAL lo que te es  dado, comprobarás que eso que no estabas buscando se convierte en un cofre repleto de regalos para ti. Éstos, bien pueden manifestarse como aprendizajes, experiencias únicas llenas de riqueza en tu vida, personas maravillosas que cruzan por tu camino, oportunidades, y podría seguir de largo enumerando las posibles manifestaciones de recompensa, solo por el hecho de practicar la aceptación total.

Por otro lado,  la acción de aceptar no se limita a recibir lo que te dan, ofrecen o encargan, aplica a su vez y de manera sustancial, en cada momento de tu vida, con cada suceso. Empezando por si te dejó el autobús en la mañana y tuviste que caminar o llegaste tarde al trabajo, hasta situaciones límite en la vida.

Voy a poner un ejemplo basado en mi propia experiencia.

Una madre recibe la noticia de que su hijo de 7 años tiene cáncer, el panorama médico es devastador, totalmente desalentador. Todo apunta a que el menor tiene pocas esperanzas de vida. La madre tiene la posibilidad de pelearse con Dios, cuestionarlo, maldecir a la vida y a su desgracia, atosigar al doctor para que no se despegue de su hijo, culpar al marido, a los factores genéticos, a sí misma, preguntarse ¿por qué a mí?, e infinidad de reacciones más que muchas personas en estas circunstancias optan por tener.

La otra opción es la aceptación total, y esto es , que con el corazón, puedas decir: “Está bien. Lo acepto, y acepto hacer lo que sea necesario para obtener los resultados que yo deseo sin esperar que suceda lo que yo quiero”. Y hacerlo, con convicción y la confianza de que lo que estás recibiendo es bueno para ti.

Este es solo un aspecto de la aceptación, que , si bien no es fácil de poner en práctica, sólo está en tus manos. Pero hay otro aspecto de la aceptación que, desde mi punto de vista, es aún más complicado, aunque también está sólo en tus manos, y es la  total auto aceptación y la aceptación del prójimo.

No sé si has conocido a alguna persona a lo largo de tu vida que esté convencida de ser de una manera y en realidad, o desde tu perspectiva, sea totalmente de otra; o si te haya sucedido que ante una situación que no te salió como querías te recrimines de haber actuado de determinada forma; o  que conozcas a alguien que se justifique constantemente por hacer o no hacer  “lo correcto”, o por lo menos de acuerdo a sus creencias. Pues en todos estos casos  no aplica la auto aceptación, y como podrás ver en estos ejemplos, el primer paso para la auto aceptación es el auto conocimiento.

Piensa un momento qué es lo que necesitas para conocerte.

Bien, primero observarte, y al hacerlo enfocarte en ser veraz contigo mismo, pues de otra manera sólo conseguirías auto engañarte. También puedes observarte a través de los demás. ¿Has escuchado el dicho de “ lo que te choca, te checa”? Pues precisamente se refiere a esto. Tú puedes ver en los demás quién eres. Si hay algo que te molesta del otro, es porque no lo puedes aceptar en ti, y en alguna medida lo llevas dentro. Si hay algo que te gusta de otra persona, también. En este caso es algo que tienes tú y que no has podido reconocer en ti pero lo puedes reconocer en alguien más. Este fenómeno en psicología es llamado proyección. Así que de ahora en adelante, si te interesa conocerte más, tu mejor regalo será observar a los que te caigan bien y a los que te caigan mal y analizar en qué momentos o en qué situaciones actúas tú de manera similar.

¿Lo ves? Lo más importante es la observación y sólo necesitas estar alerta de ti y de lo que te provocan  las personas a tu alrededor.

Si consigues la auto aceptación te será sumamente sencillo aceptar la forma de ser de las demás personas a tu alrededor, pero si no te sucede esto, echa un vistazo otra vez hacia adentro  y dispónte a seguir trabajando.

Bueno, y tal ves te preguntes; ¿De qué me sirve todo esto? ¿Para qué quiero aceptar y hacer tanto trabajo de observación?

Porque será la única forma de llegar a sentir el amor puro y verdadero, y la recompensa por ello es infinitamente mayor a todo lo que creíste que querías en tu vida.

Por hoy me despido, si te interesa seguir leyendo sobre estos temas visita nuestra página de facebook: Armonía Holística Pátzcuaro o nuestra página web: www.armonia-holistica.com y compártenos tus comentarios.

Un abrazo lleno de amor!

Makis

La aceptación

One thought on “La aceptación

  • Makis, me encantò encontrarte aquí.
    Excelente tema, es un detente en el camino para empezar a trabajar en la Aceptaciòn, que buena falta me hace.
    Muy interesante lo que escribes Makis, muchas gracias por compartirlo.
    Tengo el gusto de decirte que pronto estaré por allà, saludandolos. ( Celebraciòn día de muertos ) mientras recibe mi cariño y muchos saludos para todos Uds,

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